Se dice que el hombre tiene tres capas: su propia piel, su vestimenta y su morada. La vida y el trabajo transcurren en su mayor parte en espacios
interiores. Por ello nuestro bienestar y nuestra salud dependen de forma determinante del estado del mundo que nos rodea: por así decirlo, la
calidad de la vivienda como parte de nuestra calidad de vida.
Construir es un proceso de la vida.
Se puede favorecer la salud física y psíquica del hombre por los espacios en los que vive. Aprovechar las circunstancias, ordenar las necesidades y visiones y permitir la expresión y reclamación en la interacción de la forma, la creación y los materiales. La vuelta al conocimiento de todo lo vivo es el requisito para probar y adoptar los principios ecológicos, formas de vida y de visión.